CG5.- ¿Por qué un campesino, quien hace un trabajo vital para la humanidad gana muchísimo menos dinero que un futbolista, cuyo trabajo no es indispensable para la vida humana?
Voy a comenzar a dar respuesta a las preguntas que hice anteriormente. Días atrás hice 4 y una de esas esas es la que planteo aquí, si no sabes cuáles fueron las otras preguntas puedes verlas haciendo clic aquí. Agradezco los comentarios muy acertados que pusieron.
Antes quiero aclarar que a mí me gusta el fútbol sobre todo cuando juega la selección de mi país en el mundial, que por cierto, ya se aproxima.
Ahora sí, respondiendo a la pregunta: ¿Por qué un campesino, quien hace un trabajo vital para la humanidad gana muchísimo menos dinero que un futbolista, cuyo trabajo no es indispensable para la vida humana? o ¿por qué un futbolista gana más que un campesino?
Básicamente es por dos razones:
1.- Porque el ser humano actúa según lo que siente y no según lo que razona
2.- Por la oferta y la demanda
En otras palabras, los ricos y/o inteligentes compran los productos de los pobres para revenderlos muy caros, tan caros que sobra dinero para pagarle a personas que no tienen una función vital para nuestra sobrevivencia, como los futbolistas, y lo más curioso es que tú eres quien paga esos productos.
Comencemos con la primera causa: Como he dicho siempre el ser humano actúa primero por lo que siente y luego por lo que razona. Tú cuando comes es porque sientes hambre, no porque razonas que tu organismo necesita comida. ¿Por qué crees que cuando estás enfermo y no tienes apetito no quieres comer aún cuando razonas que debes comer? Simple y sencillamente porque no sientes hambre, y tú actúas según lo que sientes. Tú no compras comida porque razonas cuáles son las vitaminas que necesita tu organismo, si no que la compras porque sientes placer al comerla, porque te genera sentimientos, o porque evitas sentimientos, en este caso, de hambre. ¿Por qué crees que la comida chatarra se cosume? Por el placer que genera. ¿Qué es más fácil de comer, tomate crudo o salsa catsup? La salsa, no porque necesariamente sea más nutritiva, si no porque genera más placer. Entonces, es más fácil consumir refrescos embotellados, galletas, y otros productos más que lo que el campesino produce, y si consumes lo que los patrocinadores de los futbolistas venden en vez de lo que el campesino produce prácticamente estás haciendo que el futbolista gane más que el campesino. El día que tú dejes de comer hamburguesas de franquicias conocidas, refrescos embotellados, comprar tenis, etc., las empresas ganarán menos y de alguna u otra manera no tendrán dinero para pagarle a los futbolistas por comerciales, entonces ellos ganarán menos. Pero dime quién mueve más emociones, ¿el campesino o el futbolista? ¿Quién mueve más sentimientos, las verduras y frutas que el campesino cosecha o el fútbol? Definitivamente el futbolista y el fútbol. Si pasara un programa de cómo trabajan los campesinos seguramente no lo verás, y si comienzas a verlo te aburrirías, pero si pasa un partido de fútbol seguramente lo verás y sentirás emociones. Entonces, si el ser humano primero actúa según lo que siente, el que genera emociones tiende a ganar más dinero. ¿Por qué crees que los artistas y los actores ganan bien? Porque estimulan tus emociones. Pero un campesino ¿qué emociones te produce? Tal vez látima o de injusticia de la vida. ¿Quién le va a pagar mucho dinero a uno que no produce sentimientos que pueden hacer que tú consumas ciertos productos para generar ganancias? ¿Tú crees que las franquicias de hamburguesas van a contratar a un campesino para que levante la venta de las papas fritas? No, porque el campesino no te genera emociones positivas que puedas asociar con ese producto y que por lo tanto puedan llevarte a consumir más. Para eso le paga a una figura famosa, sea futbolista, actor o cantante, pues él si logra generar sentimientos positivos en tu cerebro los cuáles te impulsan a consumir más.
Ahora analiza y piensa. ¿De dónde sale todo el dinero que los futbolistas ganan? Sale de las empresas que pagan comerciales hechos por ellos, de las empresas que ponen su marca en los estadios y en los comerciales que pasan en la televisión durante el futbol. Si estas empresas no usaran estos comerciales ellos no ganarían tanto dinero. Ahora, ¿por qué esas empresas le pagan tanto dinero a esos futbolistas? Porque ellos tiene el poder de llegar a mucha gente, pues el fútbol es visto por millones, es decir, porque ellos tiene el poder de generar emociones en millones de seres humanos que pueden consumir los productos que tales empresas fabrican. Si los futbolistas no tuvieran ese poder, las empresas no les pagarían tanto. Pero ¿por qué ellos tiene ese poder de generar emociones en millones de gente? Porque esos millones de seres humanos ven el fútbol, y lo ven porque este deporte les genera emociones. Si el fútbol no generara emociones nadie lo vería, y si nadie lo vería los futbolistas ya no serían famosos, y si no fueran famosos no tendrían el poder de llegar a millones de seres humanos para incitarlos a comprar ciertos productos, y si no tuvieran ese poder no servirían para los comerciales, y si no sirvieran para los comerciales nadie les pagaría y tal vez terminarían siendo más pobres que los campesinos. Ahora, ¿de dónde sale el dinero que las empresas les pagan a ellos? De tu bolsa, pues tú consumes sus productos. El día que tú dejes de consumir sus productos tal vez deje de haber dinero para pagarle a los futbolistas y por lo tanto ganarán menos, pero si el fútbol se sigue viendo ellos aún tendrán el poder de generar emociones en millone de humanos por lo que aún cuando tu no consumas los productos de las empresas estas se arriesgarían a pagarles a ellos nuevamente para que impulsen el consumismo otra vez. Pero si esas empresas venden productos que necesitan de lo que los campesinos cosechan, porque estas empresas, que muchas veces son proveeidas por los campesinos, ganan más que ellos mismos? Porque tú estás dispuesto a pagar más por el producto de ellos que por el de los campesinos, pero, ¿por qué? Porque las empresas lo procesan de tal manera que te generen mejores sentimientos y así pagues más. No es lo mismo comer papa cruda que comer papa frita junto a una hamburguesa y un vaso de refresco. ¿Compredes? Los productos de las empresas generan más emociones que la de los campesinos, entonces tú pagas más, y al pagar más ya hay dinero para los futbolistas. No es lo mismo comprar algodón que una playera de marca hecha de algodón. Entonces, nuevamente todo se rige por sentimientos. Compras lo que te da más placer. Si se asocian un productor de papas, uno de carne, uno de panes, uno de refrescos y ponen un negocio de hamburguesas seguramente cobrarán más por sus productos que si los venden por separado, porque en conjunto te producen mayor placer.
¿Entonces deberíamos dejar de consumir esos productos y dejar de ver fútbol para que los futbolistas dejen de ganar tanto dinero y ese dinero pueda ser distribuido en personas que lo necesitan más? Teóricamente sí, pero eso es prácticamente imposible, porque tú te riges por lo que sientes y no por lo que piensas, y el fútbol, al igual que los productos de sus patrocinadores seguirán siendo consumidos por ti, no tanto por necesidad, si no porque te generan placer. Por eso dicen que el fútbol nos une, porque genera emociones hasta patrióticas. Por eso es el deporte más visto en la televisión. La única manera de resolver este problema sería regresar al pasado y evitar que este deporte se haga famoso, pero tal vez sería imposible, porque el fútbol al igual que los demás deportes generan en tu cerebro endorfinas y otros neurotransmisores que se vuelven como drogas naturales adictivas.
Otra causa es la oferta y la demanda. Lo que se demanda más y menos se ofrece tiene más valor. Lo escaso y demandado vale más. Muchas personas pueden hacer la lavor del campesino, es decir, hay un exceso de oferta, pero poca demanda, por lo que hace que el salario de esta actividad sea extremadamente baja. Ahora, muchos juegan fútbol, millones, pero sólo un pequeño y escaso porcentaje gana mucho dinero, los que tiene la habilidad de los futbolistas famosos, éstos son escasos, por eso ganan más dinero. Cualquiera puede consechar verduras, pero no cualquiera puede meter goles en el estadio. Tal vez tú digas que las verduras son vitales, los goles no. Así es, pero consumes fútbol, y al consumirlo es como sin lo hicieras vital. Ley de oferta y demanda
Conclusión, nuestra naturaleza hace que muchas veces la vida sea injusta. Nos movemos por emociones y existe la ley de la oferta y la demanda. Los más inteligentes o ricos compran los productos de los más pobres y los revenden mucho más caro, tan caro que sobra dinero para pagarle a personas que no tienen una función vital para nuestra sobrevivencia, y lo más interesante es que tú eres quien paga esos productos.
“Eran las tres de la tarde, estaba durmiendo en mi cuarto a plena luz del día con las ventanas abiertas y la luz de la tarde iluminando el ambiente. De repente desperté, pero algo terrorífico comenzó a pasar. No podía abrir los ojos, ni moverme, prácticamente mi cuerpo estaba muerto, no me respondía, no recuerdo si respiraba o no, pero no podía levantarme, estaba apresado en mi cuerpo. Quice mover mi brazo derecho y sentía que lo movía pero no podía tocar nada, fue como si mi espíritu se haya movido en un cuerpo muerto. Por un momento pensé que había fallecido, pero que por alguna y otra razón mi espíritu y alma quedaron apresados. Pensé que me enterrarían y estaría en la tumba sufriendo. Un sentimiento de pánico comenzó a invadirme, sentí luego una anergía terrible recorrer mi cuerpo, luego empecé a tener sensación de asifixia, tuve mucha desesperación. Luchaba por poder moverme pero no podía, quería abrir los ojos y no respondían, sin embargo, si escuchaba. Escuché el sonido de los autos que pasaban por la calle, el ruido del ambiente; estaba vivo en un cuerpo muerto. Seguí intentando abrir los ojos hasta que lo logré, pero solo a la mitad, no podía abrirlos totalmente. Entonces vi todo, vi las paredes, la ventana, las hojas de un árbol moverse fuera del cuarto, vi mi cuerpo. Quice mover mi brazo derecho e intenté moverlo, sentía que lo movía pero físicamente senguía quieto. El terror me invadió más fuerte, miré hacia la esquina izquiera que me quedaba al frente donde se unen las paredes del cuarto y una figura demoniaca estaba sentada viendo la esquina y dándome la espalda. Estoy seguro que era real, pues yo ya estaba despierto y tenía abierto los ojos. Estaba lleno de miedo, sentía que en caulquier momento ese demonio se volvería hacia mí para llevarme al infierno o hacerme daño. Yo seguí intentando despertar hasta que mis ojos se cerraron nuevamente y me dormí. Luego creí despertar y levantarme contándole todo lo sucedido a mi familia. Por fin sentí despertar y terminar con ese suceso extraño. Sin embargo, aún no había despertado realmente, ya que lugeo abrí los ojos y todo se acabó. Aún tenía miedo. ¿Dónde acabó ese demonio que vi en el cuarto? Fue real, pues logré abrir los ojos. ¿Por qué se paralizó mi cuerpo?”
Había un ateo que creía que era muy sabio, que tenía mucha inteligencia y que siempre había odiado a los creyentes, él sentía mucha molestia ante la “ignorancia” que estos creyentes tenían, según él, pues pensaba que su razonamiento estaba ciego por la religión. Era tanto su ego de intelectual que le gustaba combatir a los creyentes con un proceso de razonamiento lógico, el cual dejaba sin respuesta a los creyentes y él lo disfrutaba. Él pensaba que podía demostrar la “ignorancia” de los creyentes al no poder ellos responder a unas cuantas preguntas.













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