En el Ebook que les regalé titulado “Los 3 sistemas del ser humano y el desarrollo personal” les explicaba que el ser humano se rige y se mueve según sus emociones, pues el que tiene el mando en la voluntad es el sistema emocional y esto tiene que ser así, Dios tuvo que habernos diseñado así porque si no, seríamos como unos robots netamente racionales, y simple y sencillamente no existiría el amor (Si estás suscrito a esta web y no has recibido tus regalos no tengas pena, avísame a mi correo superacionefectiva@gmail.com para enviártelos).

Has de cuenta que estás yendo por la calle y ves a un desconocido lleno de sangre porque lo acaban de atropellar y el que cometió el atropello huyó para no enfrentar la ley. Si tú te movieras primeramente por el sistema racional no harías nada, 1.- Porque no es nada tuyo, 2.- Porque el que sufre es él no tú, 3.- Porque no tienes ninguna razón lógica ni que te beneficie para ayudarlo, etc. Pero como fuimos creados de tal manera que actuamos según nuestros sentimientos entonces 1.-Sentimos pena por él, 2.- Sentimos injusticia, 3.- Sentimos la responsabilidad de ayudarlo, 4.- Si no lo ayudamos nos sentiremos mal, 5.- Sentimos su dolor emocional y una serie de sentimientos que mueven nuestra lógica y raciocinio a actuar, es decir, nuestra voluntad se dirige a ciertas acciones para ayudarlo porque nuestro sistema emocional tiene el mando, nos movemos según sentimos, y fuimos diseñados así para poder ayudarnos unos a otros en lo que sea posible.

Pero no vamos a tratar este tema aquí, más bien es una introducción para recalcar que actuamos según sentimos y razonamos también según sentimos. Entonces, si aprendemos a comunicarnos de tal manera que siempre tengamos en cuenta las emociones del receptor nos convertiremos en personas muy hábiles en las relaciones interpersonales.

Los seremos humamos necesitamos interactuar, sociabilizar, no nos gusta estar sólos y somos felices cuando convivimos con otros, cuando nos sentimos aceptados y agradables.

Recuerda que la mente subconsciente capta cosas que la consciente no percibe y si sabes manejar bien las palabras puedes hacer que el subconsciente de tu receptor genere emociones positivas, por lo tanto, tú puedes ser una persona muy agradable y caerle bien a cualquiera.

La comunicación es un arte y sobre todo un juego muy divertido donde mueves sentimientos y si sabes mover toda la estructura serás un excelente platicador que genera emociones agradables en tu receptor, eso se traduce en mejores relaciones con tu pareja, amigos, familia, y toda persona con quien interactúes.

¿Sabías que una de las causas principales por las que las parejas fracasan es una mala comunicación? Sabemos leer y escribir pero no sabemos comunciarnos como debe ser.

A continuación te voy a dar unas pequeños y sencillos consejos que debes tener en cuenta en tus relaciones sociales:

1.- Aprende a escuchar. Muchas veces nos emocionamos al hablar de nosotros mismos y no escuchamos a nuestro receptor.

2.- Al escucharlo analiza sus emociones, sus creencias, sus valores, su forma de hablar, su ritmo, las palabras que usa, etc

3.- Acóplate a él, vuélvete similar, utiliza sus mismas palabras, su mismo ritmo, si habla despacio y bajo, hazlo tu igual. En pocas palabras, genera sintonía

Siguiendo estos tres pasos serás una persona agradable y le caerás bien a tu receptor.

Hay varias técnicas secretas y desconocidas para la mayoría de la gente, estas téncnicas han sido utlizadas por gente influyente y líderes de la historia, las empresas publicitarias y gente que tiene excelentes relaciones sociales.

Para que conozcas esas técnicas y te conviertas en una pesona hábil en la comunicación y obtengas beneficios como mejorar la relación con tu pareja, con el sexo opuesto, con tus amigos, jefe, empleado, familia etc, he escrito un libro titulado Comunicación con el sistema emocional, para saber más, has clic aquí

¿Ya te diste cuenta que hay personas más preocuponas que otras? Alguna vez has conocido a alguien que se preocupa mucho, hasta por insignificancias? A lo mejor tú eres una de ellas. ¿Te has dado cuenta que hay personas que se ponen más tristes que otras ante un mismo suceso? ¿Has conocido a alguien que se enoja más rápido que tú?

Nuestra mente es como un regulador de emociones y funciona según su constitución bioquímica y según las creencias que tiene implantadas. Por ejemplo, una persona que está en depresión se pone más triste que otras ante un mismo suceso, porque su “regulador” de tristeza está mal graduado debido a la depresión. Una persona que padece trastorno de pánico siente miedo extremo ante situaciones que normalmente no dan miedo, porque su “regulador” de miedo está mal graduado debido al trastorno. Pero hablemos de personas que no padecen nada de eso, algunas son más sensibles que otras al miedo y a la tristeza según cómo perciben las cosas.

Recuerdo que cuando iba  a la escuela e iba a presentar un examen parcial yo estaba tranquilo, como si nada, total era un simple papel con unas cuántas preguntas que tenía yo que responder, y si no aprobaba no me iba a morir ni me iban a meter a la cárcel, ni me iba a enfermar; simplemente no iba a aprobar una materia. Yo siempre estaba tranquilo y a la hora del examen se me acordaba lo que estudiaba. Pero muchos de mis compañeros, inteligentes o no, estudiosos o no, estaban preocupados, casi temblaban, temerosos de no aprobar, ansiosos, y yo me preguntaba: ¿Por qué se ponen así? Si no les van a hacer una prueba para ver si tienen SIDA o no, no están ante un juicio para ver si los encarcelan o no, no se van a morir si no aprueban, no se va acabar el mundo, ¿cuál es el problema? Yo le preguntaba a alguno: ¿Por qué te pones así?, y respondía: ¿es que no sé si pase este examen, estudié pero está dificíl? Y yo decía: ¿y qué? Si no pasas no te van a matar, no morirás, no vendrá un terremoto ni una epidemia, ¿por qué tanta importancia a un simple papel? Y decía: pero es mi examen. Yo pensaba: no es un examen del SIDA.

¿Saben que pasaba luego? Que esas personas que se preocupaban mucho se ponían nerviosas, ansiosas y se les olvidaba lo que habían estudiado y sucedía lo que temían: Reprobaban. Y yo que a veces hasta estudiaba menos que ellos presentaba mi examen tranquilamente, como si fuera un juego de niños, como algo normal que no tiene un significado muy importante, no me pondía nervioso ni tenso; y ¿saben que pasaba? Aprobaba.

Hay personas que cuando van a una entrevista importante para conseguir trabajo se la toman muy enserio, le dan mucha importancia a esa simple plática, y al darle mucho importancia se ponen nerviosos, se interrelacionan mal y le dan una pésima impresión a su entrevistador, y todo por darle mucha importancia a esa simple plática. Al fin y al cabo, darle mucha importancia a las cosas hace que suceda lo que temen. Esas personas temen tener una mala entrevista y su temor hace que se cumpla lo que temen como si fuera un profecía dictada por su temor. Una entrevista es una plática con una persona igual que tú, es una simple plática. No te va a entevistar Dios, el entrevistador es un simple ser humano igual que tú, no te van a entrevistar para ver si respondes mal para que te maten o te encarcelen. Es un simple intercambio de palabras.

No le des mucha importancia a las cosas, que darles demasiada, hace que las cosas salgan mal

Hay personas que tiene pocos problemas y lo andan contando a todo mundo como si fuera algo de lo cual hay que estar orgullosos, se pasan todo el día hablando una y otra vez repetitivamente de sus problemas, se la pasan preocupados y caen en el círculo vicioso preocupación-hablar de problemas-preocupación. ¿Qué ganan por hablar todo el día de los problemas? ¿A caso se van a resolver mientras más los mencionan? NO

Hay otras personas que tiene problemas más graves y más numerosos y no los andan diciendo a cada rato, simplemente allí están, problemas asentados que saben que tienen que resolver en su momento, pero saben muy bien que no tienen por qué preocuparse todo el día por ellos ni tienen que estar contándolo a cuanta persona se topen.

Los problemas son para dejarlos allí a un lado y resolverlos en su momento de la manera más tranquila, no son para pensar en ellos todo el tiempo ni para andar contándolos a todo el mundo para que ellos igual se preocupen.

Y muchas veces esos problemas no son tan importantes, son cosas que no tiene mucho peso en la vida, pero las personas preocuponas amplifican el peso. Tienen que romper con ese vicio de estar preocupándose todo el día hasta de lo que va a comer una hormiga, tienen que romper ese vicio que tienen de estar contanto todo lo malo de ustedes y de otras personas a cuanto conocido se topen.

Evita platicar de las cosas malas, evitar comentar problemas, evitar mencionar palabras negativas, eso no resuelve problemas, sólo los empeora.

Pensar demasiado en los problemas te preocupa, te pone tenso y te hace menos hábil para resolverlo.


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